Los beneficios del seguro de salud incluyen:
Reducción de costos de desembolso por el cuidado ya que los costos se comparten con tu plan de salud.
$0 por cuidado preventivo: Los chequeos anuales, las pruebas de salud de rutina (mamografías, colonoscopias, análisis de colesterol) y ciertas vacunas están totalmente cubiertos por tu plan de salud. Esto significa que recibir cuidado de rutina no te cuesta nada. Si tuvieras que pagar esto por tu cuenta, pagarías cientos de dólares de tus propios ahorros cada año o podrías decidir no ir al médico, con posibles consecuencias para tu propia salud y la de tu familia.
Cobertura para cuidado médico costoso inesperado, como hospitalizaciones y cuidados por enfermedades graves como cáncer, o en caso de accidente o lesión grave. Esto no significa que no debas pagar ningún costo, pero después de que alcances tu deducible, el plan ayuda a pagar una parte importante del costo. Si alcanzas el desembolso máximo anual (la cantidad máxima que tienes que pagar en un año), tu plan comienza a pagar la totalidad del cuidado.
Conveniencia: Tener un plan de salud podría darte cierta confianza al saber que lo que tendrás que pagar de tu bolsillo por cuidado médico costoso tiene un límite. Además, como tu plan de salud paga la mayor parte del cuidado preventivo, también puedes confiar en que tú y tu familia pueden recibir todo el cuidado de rutina con muy poco o ningún costo adicional. (Algunos planes podrían requerir que pagues un pequeño copago en el momento de la visita).